Los sensores de Fuerza/Torque se instalan comúnmente en la muñeca o en el efector final de un brazo robótico o sistema de automatización. Estas ubicaciones funcionan bien porque el sensor mediría las fuerzas e torques de interacción directamente entre la herramienta y el objeto o su entorno.
El montaje en la muñeca hace que la retroalimentación de datos sea valiosa en el control de todo el movimiento de la herramienta y, por lo tanto, en la ejecución de tareas como pulido, ensamblaje o colocación precisa de una pieza.
Si los Sensores de Fuerza/Torque se montan en el efector final, proporcionan los datos más localizados, lo cual es crítico para aplicaciones que requieren sensibilidad, como agarre delicado, trabajo de inserción o detección de contacto de superficie.
Ahora bien, colocar el sensor en estos puntos ofrece mayor precisión, mejor control de fuerza y flexibilidad al pasar a aplicaciones del mundo real. Por lo tanto, un Sensor de Fuerza/Torque se considera la columna vertebral de los sistemas de robótica, automatización y manufactura avanzada.