En sistemas no críticos, un accidente innecesario surge a través de una falla mundana, o introduce una posibilidad humana de daño inadvertido. El objetivo de estos sistemas es que en el momento de una avería, el sistema cambie a un modo seguro sin ninguna posibilidad de daños al equipo o pérdida de vidas humanas.
La precisión a nivel nanométrico es lo que demandan la aeronáutica, la tecnología médica, la ingeniería nuclear y la de transporte, porque en tales magnitudes, la magnitud de un error no especificado se convierte en un desastre. Por lo tanto, es de suma importancia incorporar características de seguridad mecánica en el diseño.
Las consideraciones de seguridad contra fallos son aplicables para asegurar que un sistema crítico sea confiable y estable. Por lo tanto, en el caso de sistemas mecánicos, los sistemas de frenado de emergencia, las válvulas de alivio de presión y los sistemas de bloqueo están diseñados para actuar inmediatamente al detectar una falla.
Estas características de seguridad mecánica protegen contra consecuencias peligrosas al contener la falla o aislar el problema antes de que se salga de control.
Además, la implementación de mecanismos de seguridad contra fallos también contribuiría a satisfacer los requisitos regulatorios y a generar confianza en el sistema por parte del usuario final. De hecho, en la ingeniería moderna, se considera una buena práctica, si no una necesidad, anticipar posibles puntos de falla e incorporar activamente la seguridad en el proceso de diseño. Con gran entusiasmo, al final, los mecanismos de seguridad contra fallos en conjunto con los dispositivos de seguridad mecánica aseguran, por su sola presencia, que los sistemas vitales operen de manera segura en situaciones inesperadas, proporcionando una garantía segura tanto para los activos como para las vidas.