El control de lazo cerrado es esencial para un control de par preciso, ya que verifica continuamente el rendimiento real del sistema y ajusta su salida en tiempo real según el punto de consigna deseado.
Sea cual sea el sistema de control utilizado para el par, siempre mide el par real, lo compara con el valor objetivo y corrige instantáneamente cualquier discrepancia (error) para que se pueda asegurar una entrega de par estable y precisa en la salida.
La mayoría de los servoaccionamientos integrados PID mantienen el par constante, con ligeras variaciones, a través de su algoritmo PID integrado, que analiza la retroalimentación y controla óptimamente la salida del motor de forma rápida y precisa.
Con este método de lazo cerrado, se eliminan las condiciones bajo par o sobre par que implican rendimiento degradado, desgaste mecánico acelerado o desestabilizarían realmente el sistema.
Un sistema de lazo abierto se ha llamado un sistema de "configurar y olvidar" donde, una vez que se ingresan los parámetros, no sucede nada más. En este caso, los cambios de par simplemente se transmitirían al sistema a través de cambios de velocidad.
En robótica, mecanizado CNC y automatización, donde el entorno de trabajo exige características de alto rendimiento, el control de lazo cerrado con un servoaccionamiento integrado PID asegura control de par síncrono, mayor eficiencia y longevidad del sistema.